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¿Es cancerígeno comer una tostada quemada? ¡Esta es la respuesta de la ciencia!

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La leyenda asegura que los alimentos quemados podrían ser perjudiciales para la salud

A lo largo de nuestras vidas, todos hemos comido alguna que otra tostada quemada. Sin embargo, existe una leyenda que asegura que éstas podrían ser perjudiciales para la salud, incluso cancerígenas. Pero, ¿es verdad?

Según el sitio especializado SciShow, la respuesta corta es: probablemente no. La respuesta larga explica el proceso que se produce en los alimentos. Y es que cuando un producto con almidón como el pan o las papas se calientan a temperaturas suficientemente altas se produce una reacción química que produce un compuesto llamado acrilamida.

En dosis realmente grandes, la acrilamida es tóxica. De hecho, algunos de trabajadores industriales que están expuestos regularmente al químico han sufrido daños neurológicos. No sólo eso, un estudio con ratas demostró que la acrilamida también podría adherirse a partes de los glóbulos rojos y, en última instancia, dañar el ADN.

De todas maneras, esto ocurre cuando la acrilamida se usa como una especie de sellador y no cuando es un producto secundario derivado de tostar el pan durante demasiado tiempo.

A lo largo de los años, se ha recomendado evitar comer alimentos quemados a pesar de reconocer que no existe suficiente evidencia científica para concluir exactamente qué peligrosos son estos alimentos para los seres humanos.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer incluyó a la acrilamida como un “probable carcinógeno”. Sin embargo, dado que la agencia también enumera un montón de otras cosas como carcinógenos, incluido, por ejemplo, el trabajo en una peluquería o las bebidas calientes, no es tan aterrador como parece.

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En el año 2015, más 32 estudios tampoco pudieron encontrar algún vínculo causal entre la acrilamida y un mayor riesgo de una variedad de cánceres. Y mientras algunos estudios muestran un mayor riesgo de cáncer de riñón y ovario, muchos otros los contradicen.